Energía radiante producida en el Sol como resultado de reacciones nucleares
de fusión . Llega a la Tierra
a través del espacio en cuantos de energía llamados fotones, que interactúan
con la atmósfera y la superficie terrestres. La intensidad de la radiación
solar en el borde exterior de la atmósfera, si se considera que la Tierra está a su distancia
promedio del Sol, se llama constante solar, y su valor medio es 1,37 × 106
erg/s/cm2, o unas 2 cal/min/cm2. Sin embargo, esta cantidad no es constante, ya
que parece ser que varía un 0,2% en un periodo de 30 años. La intensidad de
energía real disponible en la superficie terrestre es menor que la constante
solar debido a la absorción y a la dispersión de la radiación que origina la
interacción de los fotones con la atmósfera.
La intensidad de energía solar disponible en un punto determinado de la Tierra depende, de forma
complicada pero predecible, del día del año, de la hora y de la latitud.
Además, la cantidad de energía solar
que puede recogerse depende de la orientación del dispositivo receptor.
La potencia de la radiación varía según el momento del día, las condiciones
atmosféricas que la amortiguan y la latitud. Se puede asumir que en buenas
condiciones de irradiación el valor es de aproximadamente 1000 W/m La potencia
de la radiación varía según el momento del día, las condiciones atmosféricas
que la amortiguan y la latitud. Se puede asumir que en buenas condiciones de
irradiación el valor es de aproximadamente 1000 W/m²
en la superficie terrestre. A esta potencia se la conoce como irradiancia.
La radiación es aprovechable en sus componentes directa y difusa, o en la
suma de ambas. La radiación directa es la que llega directamente del foco
solar, sin reflexiones o refracciones intermedias. La difusa es la emitida por
la bóveda celeste diurna gracias a los múltiples fenómenos de reflexión y
refracción solar en la atmósfera, en las nubes y el resto de elementos
atmosféricos y terrestres. La radiación directa puede reflejarse y concentrarse
para su utilización, mientras que no es posible concentrar la luz difusa que
proviene de todas las direcciones.
² en la superficie terrestre. A esta potencia se la conoce como irradiancia.
La radiación es aprovechable en sus componentes directa y difusa, o en la
suma de ambas. La radiación directa es la que llega directamente del foco
solar, sin reflexiones o refracciones intermedias. La difusa es la emitida por
la bóveda celeste diurna gracias a los múltiples fenómenos de reflexión y
refracción solar en la atmósfera, en las nubes y el resto de elementos
atmosféricos y terrestres. La radiación directa puede reflejarse y concentrarse
para su utilización, mientras que no es posible concentrar la luz difusa que
proviene de todas las direcciones.